lunes 19 de marzo de 2007

La Kutubia







Cuando, en el siglo XII, la dinastía almohade se ubicó en Marrakech, aprovechó el solar de los anteriores amos, los almorávides, para edificar una magnífica mezquita, la Kutubia.

Se denomina Kutubia tanto a la mezquita de Marrakech como a su alminar (torre), considerada como una de las obras maestras del arte hispano-magrebí. Fue iniciada por Abd al-Mumin continuada por su hijo Yusuf y terminada por el tercer gobernante almohade, al-Maansur.

Tiene la torre 70 metros de altura y una robusta construcción de mampostería, de tonos rosáceos. A medida que se eleva, crece una delicada decoración que da ligereza y refinamiento a la construcción.

Oriundos de Marruecos pero enamorados de Al-Andalus, las obras de la ciudad africana tuvieron un paralelo en Sevilla. Así, Yaqub al-Maansur, el tercer gobernante almohade, coronó el proyecto de la Kutubia y acabó también la gran mezquita de Sevilla, donde la Giralda, no era sino la torre gemela que emulaba a la africana.